jueves, agosto 27, 2009

Epitafio (O la profecía)

Solo el gran vacío abunda en mi vida.
Imposible explicarlo en torpes versos.
Que llevo una vida que no es vida,
que no es más que un sueño,
el más grotesco.
Que estúpida, infantil ilusión mía
creer que en mi escribir podría un día
tutear, orgulloso, a los maestros.
A veces,
el corazón tengo dulce y cariñoso.
A veces,
soy perverso, malo, soy odioso.
A veces,
soy hasta santo.
Pero nada dura tanto como esta torpeza mía.
En mi febril agonía quiero que mi poesía
se remonte por los cielos.
Pero con alas tan torpes
,mis versos,
jamás se aparta del suelo.

Me odio mas que a mi mismo.
Pido caer en el abismo de la muerte
y tengo miedo,
esta es mi suerte,
de perder por siempre el cielo
sin saber por que he vivido
ni que pasó con mis versos.

Yo jamás he convivido con artistas ni cantores.
Jamás supe yo de honores, de verso fácil, de ruiseñores.

Humilde debo ser porque ahora entiendo
que mi hora se ha perdidoen otro tiempo.
Y la vida pasa,
ya no pasa,
robándome los añosy diciendo:
“como cualquier desgraciado has de morirte de sueños”.

¡Que gran insolencia la mía querer ir tras los Maestros!
Creer que puedo hacer versoscon gracia y con armonía.
¡Que grande culpa!
¡Que osadía!

Creer que el cielo es de todoses un pecado muy grave.
La cima es para el que sabe subir
con el peso de la vida,
con garra,
con corazón
y con mente decidida.
¡El abismo,para mí!
Para el medrosoy cobarde que no merece perdón.

El que vive de ilusión de desilusión se muere.
Y no espere que el mundo le reconozca ni un poquito de sudor.
Que hubo un pulso cansado.
Que hubo noches de insomnio,
una pluma que temblaba
y un rostro entre las manos
mientras mojaban las lágrimas
un montón de papel blanco.

Aún teniendo sentimiento,
aun sintiendo toda la emoción cuando los versos se escriben,
no sirven si no se imprime en ellos la sensación,
el fuego,
 llanto
o pasión
de que esta posesa el alma.
No sirven si no traen la calma
o el furioso torbellino
conque el amor se desata
convirtiendo al verso en puño,
en beso,
en flor
o esperanza.
¡Oh Musas!¡Que grave falta la mía al haberos invocado!
Si hasta os he rebajado
con versos torpes y malos que parten el corazón.
Y hacen que se revuelvan en sus tumbas
y sus camas
los poetas de la Luna,
del maíz
y de las almas.
No os pido perdón Maestros:
¡POETAS!

Lo sé,
fui osado,
vanidoso
e insensato.
¡Castigad a este orgulloso!
Quitad la luz de sus ojos.
¡Que ya no pueda leeros!
Dejadle sordo y mudo.
¡Que no oiga!
¡Que no recite vuestros versoscon su voz desconsolada!

Ya soy poco.
Casi nada.

¡Quitadme la vida mia!
¡Quitadme la poesíay metedme en El Averno!
Quiero sufrirlo todo.
Casi lo he sufrido ya.
Sufrí el amor de la hembra,
su malicia y falsedad.
Sufrí los versos eternosque recitan vuestras bocas.
Sufrí de unas ansias locas de vivir la inmensidad.
Me sentí menos yo mismo
en este profundo abismode tan honda soledad.

¡Quitadme, pues, la Poesía!

¡Terminad de quitarmelo todo!

Que yo no he de mover un solo
pedazo de corazón
para volver a la vida.
Os entrego un no vivir.
¡Dejadme vosotros muerto!
Mi vida es solo un desierto,
una espiga desgranada.

Y yo ya no quiero nada más
que pagar por mi pecado.

Soñé ir a vuestro lado
por eso:¡pido la muerte!

Matadme Maestros.
¡Por piedad!
No podeis cambiar mi suerte.

Matadme en un mediodía que pueda verme la gente.

Y que a todos se le cuente por que sufro esa agonía.

Decid:este hombre que se muere,
aquí,en medio del día,
insensato quiso ser un poeta de la vida
pero,con versos tan malos... que ensució la Poesía.

6 comentarios:

El que calla ante la injusticia y la tiranía, no hace otra cosa que esconder, detrás del silencio, su cobardía.